Limbo

Mi corazón da un salto para besar el cielo en profundo
El útero del mar circundado de ostras
La brisa cruje a través de las pequeñas ramas de los pinos
La sed punzante en el seno armado de la juventud

El viento loco entreteje la inmensidad
En el mudo y no vaporoso cielo azur
Un jabalí salvaje se enfurece en mi corazón
Se revela por un hormigueo seductor

Un esbelto riachuelo cercano al horizonte
Refleja un sol airado y deslumbrante
Se pierde a sí mismo en sinuosos y tortuosos recodos
¿Quién colma al cielo etéreo con un llamado de trompetas?

Como una siniestra serpiente
El riachuelo se desliza en contorsiones y espirales
Su aliento envenenado a través de un conjuro mágico se torna
Melódica sombra de extraño aroma

De repente el relámpago destella a través del cielo
Y se desgarra en jirones en la brevedad de un segundo
Como en una vasta descarga volcánica
El horizonte se humilla, gigante decapitado

Las raíces colapsadas de una derrota absoluta
Relucen a través del monzón escarlata
El cielo lloroso gobernado por el rayo rojo
Maldice con furia al voluptuoso valle de abajo

Luego una inmensa conmoción acuática de amplias expansiones de rosa
Una negra corona enmascara cada nicho de luz
Hasta allí los oídos ensordecidos por un estallido de trueno
La serpiente arroja de nuevo su veneno Amarillo

En sueños de insomnes noches de conciencia
Fue puesto en escena un desconcertante otoño de desgracias
¿Es por esto, por nada,
Que este momento derrite el húmedo corazón del ser?